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Cuando levanté la mirada, completamente empañada por las lágrimas, tenía a mi costado, en el estacionamiento, un automóvil con un chico y una chica que me miraban extrañados. El “Café Z”, detrás de mí, tenía a todos sus clientes nocturnos dirigiéndome su mirada con mucha cautela, sin entender nada.
La silueta negra cruzó la calle lentamente; esta persona caminó lentamente por entre las mesas tratando de distinguir a alguien a quien no encontraba. Avanzó un poco más, un par de pasos, y nada. Se fijó en el interior del café por si encontraba a la persona a la que buscaba, pero no la encontró.
Cuando yo la ví, me levanté del suelo, y me incorporé. Mis espectadores, callados, seguían mis movimientos con mucha discreción, tratando de consolarme y sin entenderme. Caminé dos pasos, me puse detrás de ella. Dudé un momento, y luego puse mi mano sobre su espalda.
Raquel se volvió y me abrazó instantáneamente. Lloré como nunca antes lo hice en ese mismo día. Lloré como siempre hubiera querido llorar para sacar todos los llantos de una buena vez, tratando de vacear la piscina llena a través de un sorbete. Ella me abrazaba, y yo coloqué mi cabeza sobre su hombro. Lloré, lloré más.
“Todo va a salir bien”. Yo había esperado todo el día ese momento.
Sin soltarme, me llevó a beber agua. “¿Por qué?”, varias veces, varias veces. Cada una de las veces, ella me abrazaba, y no me soltaba. Yo, a punto de doblarme, y ella no me dejaba, no me dejaba. Yo mordiéndome los dientes, y ella acariciando mi cabeza. Los transeúntes pasaban como silenciosos espectadores. Los autos alrededor, con choferes malpensados que luego se intrigaban cuando veían el agua de la piscina, vacearse a través de mis ojos. Sólo conducían de frente. Y yo yéndome hacia atrás, Raquel no me dejaba, no me soltaba.
Más adelante, ya habiendo podido caminar varios pasos llegó otro ángel, y con su sonrisa apagó el fuego sobre el cual caminaba yo descalzo. Con su piel mis manos dejaron de arder. Con sus manos toda la niebla delante de mí se dispó. Y con sus ojos pude recuperar los míos. Era Enrique.
Se colocaron a mis costados. Me sujetaron.
Estos dos seres me rescataron, me dieron de comer, me hicieron ingresar en sus vidas, y me hicieron reír. Sujetaron mis manos varias, varias veces. Estuvieron flanqueándome en todo momento, y se fijaron hacia dónde estuve caminando.
Me hicieron sentir que yo era importante y abrieron las llaves de las habitaciones que, en mi desesperación, había clausurado.
Me aconsejaron y me llenaron de besos.
Me guiaron hacia adelante y me quitaron de la cabeza mis ganas de doblarme.
Este poema es para ellos. Ellos son mis dos ángeles. Con ellos, yo puedo hacer algo; con ellos no me falta nada.
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¡Hola! Soy un adolescente de 17 años. Me tiro todo lo que tengo en frente. ¡Gozo incluso con una lámpara de mesa! Yo seré su anfitrión esta tarde, aquí, en la Convención Internacional de Normas del Comportamiento, sección Adultos. Las empresas más importantes de diseño de vidas se han reunido aquí para presentar sus más exitosos productos, y yo les guiaré por este largo paseo que nos tomará algunos años…
El ideal de ser un adulto tiene un precio inalcanzable. Para entrar en el club, deberás utilizar la ropa que más te repugna, y abandonar ciertas cositas muy tuyas.
Prepárate ya, comienza a eliminar algunas de tus autenticidades más adorables. Comienza a firmar como los demás.
Mmmm… Veo al final del caminito de piedritas sobre el césped un stand muy llamativo…
Aquí te venden un paquete de “Adultez + Poder + Un bono de éxito y reconocimiento”, pero su precio es tan elevado que lo más probable es que la sonrisa de tu rostro se te borre durante el Juicio Final… Veamos otras ofertas…
“Adultez + Estabilidad a medias + Frustración”… este paquete no se puede comprar por separado; tiene la ventaja de tener pagos flexibles, pero es muy común el suicidio antes de que el usuario termine de consumirlo. …Nno… No me parece, vamos para allá, que veo otra vitrina en el stand del costado.
¡MMMMmmmm! esto si que está bueno: “Adultez + Arrechura + Riqueza económica + … ¿Doble vida, doble juego?” ¡Ah no! Eso no me parece, luego te cansas de no saber dóno metes el ****** para conseguirte una **** vida… Bueno, ya se nos han pasado 15 años, pero no desesperen; si seguimos derechito por acá, sin voltear la mirada hacia atrás, veremos…
“¡Adultez + Desequilibrio Emocional + Creatividad!” ¡Woooooow! ¡Hmmmmm…! … Disculpen mi efusividad; de pronto recordé unos episodios de locura en la universidad… estee… no volverá a ocurrir… lo prometo… ¿Qué hay por aquí?
“Adultez”. Punto. Este paquete, ¡qué poco interesante que se ve! Tan manoseado… Me deprime.
Discúlpenme por favor, ya pasaron 17 años más, pero ¿qué quieren de mí? Yo también trato de encontrar algo que se ajuste a mis necesidades. No ajustarme yo a las del resto, ¿no? Para eso estamos todos aquí, ¿no?
“Adultez + Inconciencia”… No, otro… “Adultez + Estabilidad + Madurez”… ¿Para qué quiero yo madurez? … “Adultez + Aburrimiento”, barato pero absurdo; “Adultez + La Familia Ingalls” (pensé que ese paquete ya estaba caduco); “Adultez + Responsabilidad + Una Patada en el Culo”… Creo que ya hemos visto bastante de este… “Adultez + Una Tarjeta de Crédito + Surmenage”… quizá tome el riesgo… ¡las tasas de interés son tan bajas! ¡y la tarjeta es tan linda!… “Adultez + Familia Perfecta + Esposos Perfectos + Un Travesti Arruinó nuestra Felicidad”… sin comentarios… “Adultez + Dedicación + Incapacidad de Concentración”… Parece un episodio de Seinfeld… “Adultez + Educación + El Dulce Arte de Armar un Huiro”… Parece que al paquete se lo fumaron, ¡está todo desecho..! ¡¡¡Seguridaaad!!!
Los calores, los calores…
¡Se nos pasaron ya 54 años! Me siento cansadito… Lamento que en esta oportunidad no haya podido encontrar para ustedes, un paquete de “Adultez” que se ajuste a sus necesidades… ¡Pero no me jodan! ¡Ya tengo 71 años! Me importa un carajo si no me tiro algo en 100 años, ¡¡¡si por culpa de ustedes olvido tomar mi Valium o mi Somnitrón, y no pego ojo en toda la noche, sabrán lo que significa “Viejito de 71 años + Humor de Mierda + Les Hablaré de Mis Tiempos Durante 12 Horas Continuas + Limpieza Rectal Dactilar”!!! ¡Y será gratis, mierda! (Si usted sufre de uñas frágiles y quebradizas, por favor utilice los guantes de latex que se encuentran en el interior del estuche).
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Cosmopolitas, desprendidos y alternativos. Despreocupados y contemporáneos. Y cuando nos quedamos solos necesitamos DESESPERADAMENTE vivir bajo las reglas de mamá. Si no hay mamá cerca, alguna incauta será la elegida. Y si no hay reglas, éstas serán inventadas.
Entonces John Lennon y Yoko Ono se dan cuenta que en realidad siempre fueron The Carpenters, los dulces hermanitos que, unidos, cantan para siempre. …Y uno de ellos sufre la anorexia. ¿Cuál será el que va adelgazando cada vez más? No recuerdo a Candy necesitando tanto de Terry…
Al acabar esta relación, John se muda de vuelta con papá y mamá. Mamá quiere a todas sus criaturas, pero con él todo es especial y diferente: OBSESIÓN FATAL.
Aguantó su insoportable adolescencia y ahora, todo un hombre, le despierta una pasión asfixiante. Aún recordándole lo cerdo que es y la desastrosa vida que lleva, sin John no podría vivir. Necesita seguir criándole, y lo hará a cada oportunidad disponible. Le hace comer más y más; engorda más y más; le viste, le atiende. Ella es él mismo. Y NINGUNA pareja que tenga IGUALARÁ JAMÁS sus cuidados. La máquina fotocopiadora está calentándose.
Papá sólo quiere que su apellido persista. No quiere besos ni abrazos. No quiere quejas ni malos ratos. “Haz lo que quieras, pero QUIERO sostener a mi nieto”.
John, asustado por lo que ve avecinarse, consigue a alguien rápido y se mudan juntos. Ahora está lejos de la fotocopiadora. Éste alguien nuevo no es exactamente un hombre ni una mujer. ¡Es un ser perfecto! Siente una profunda devoción por su experiencia y su encanto.
“¡Yoko se ha ido para siempre!”, piensa aliviado. Pero sin saber cómo ni desde cuándo, hoy John es quien lava, plancha, pasea al perro, organiza los adornos, lee los contratos, hace lo mandados, realiza los pedidos, llama a los agentes, redecora el hogar y se compra ropa bonita para su nuevo amor… La primera fotocopia hace rato que ha salido de la máquina.
Ya lo odia, pero no puede dejarlo. ¿Por qué no puede dejarlo? ¿Por qué?
Le hace sentir ansioso. Le produce desconfianza. Le deja medio vacío. ¡Y no lo puede dejar!
Quizá haya una explicación mejor para eso, que saber que te has transformado en tu madre. Se ha fotocopiado… ¿En… ti?
La tinta es indeleble. Aunque borrosa, la letra es inconfundible.
La máquina es buena, enoooorme, institucionalizada.
Las fotocopias son, por lo general, nítidas, oscuras, misteriosas… Inconfuindibles.